Cada año, millones de estadounidenses se enferman a causa de bacterias dañinas presentes en los alimentos que consumen. Los síntomas, que pueden aparecer en 20 minutos o hasta seis semanas después, suelen confundirse con los de una gripe. En la mayoría de los casos, este tipo de afección transmitida por los alimentos se puede prevenir tomando ciertas medidas adicionales al preparar, cocinar y almacenar los alimentos. Siga estos principios básicos.
La seguridad de los alimentos comienza en la tienda de comestibles con la selección de los productos adecuados y al mantener ciertos alimentos como la carne de vacuno, carne de ave y mariscos crudos, separados del resto de los alimentos en el carro de compras. Cuando compre alimentos perecibles, siempre verifique su fecha de vencimiento o caducidad. Compre los productos refrigerados y otros alimentos perecibles al final, coloque los alimentos fríos juntos en una misma bolsa, y al llegar a casa guárdelos antes que el resto de los productos.
Mantenga la carne de vacuno, de ave y los mariscos crudos separados de las comidas ya preparadas dentro del refrigerador.
Use una tabla para picar las frutas y verduras frescas y otra tabla para picar la carne de vacuno, de ave y los mariscos crudos para evitar que se contaminen mutuamente.
Lávese las manos antes, durante y después de manipular carne de vacuno, carne de ave y mariscos crudos.
Lave las tablas para picar, los platos y los utensilios con agua caliente con detergente después del contacto con carne de vacuno, carne de ave y mariscos crudos.
Lave la superficie de los mostradores y fregaderos con agua caliente con detergente y/o límpielos con una solución de cloro blanqueadora o con desinfectante.
Lave las frutas y verduras con agua fría inmediatamente antes de comerlas. Restriegue con un cepillo las frutas y verduras con cáscara gruesa, como los melones, las patatas y las zanahorias.
Cuando prepare verduras con hojas, retire y deseche las hojas externas y lave y escurra cuidadosamente la verdura antes de cocinarla y servirla.
Siempre elimine todas las áreas dañadas o magulladas de las frutas y verduras. Guarde los frutos cortados o pelados inmediatamente en el refrigerador.
Descongelar y cocinar los alimentos de manera adecuada ayuda a prevenir el desarrollo de bacterias dañinas y a destruirlas. Dejar los alimentos sobre el mostrador para que marinen o se descongelen favorece la aparición de bacterias dañinas, por lo tanto se debe evitar. Al cocinar carne de vacuno, de ave o mariscos crudos, la única manera segura de destruir las bacterias dañinas es usar un termómetro. No se guíe por el color, la temperatura interna es el único medio que indica con exactitud si un trozo de carne está listo para servir o no.
Descongele los alimentos del refrigerador bajo agua fría o en el microondas.
Descongele los alimentos en el microondas sólo si va a cocinarlos inmediatamente.
Elija entre una amplia gama de lectores instantáneos, digitales, detectores, temporizadores desplegables, sensores y tenedores para barbacoa para evitar cocer demasiado los alimentos o no cocerlos lo suficiente y así aumentar la seguridad.
Al cocinar en microondas, empareje la cocción batiendo, revolviendo y esperando unos minutos antes de servir la comida.
Dado que la cocción en microondas no es uniforme, use termómetros en dos o tres áreas para asegurarse de que las temperaturas de cocción son seguras en toda la comida.
La carne molida fresca experimenta un cambio de color normal conocido como florecimiento. El oxígeno del aire causa que la superficie de la carne molida fresca se torne de color rojo brillante, mientras que el interior, que no está expuesto al aire, tendrá un color más oscuro, de púrpura a rojo.
Muchas personas creen que la carne molida cocida se puede comer con seguridad cuando ya no es de color rosado en su interior. Sin embargo, según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, una de cada cuatro hamburguesas se vuelve de color café en el centro antes de alcanzar temperaturas seguras, mientras que otras hamburguesas todavía pueden tener un leve color rosado después de haber alcanzado los 160ºF.
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Carne Molida Pavo Molido Filetes o asado de carne de vacuno, ternera o cordero Pollo o Pavo Enteros Pollo Trozado Comidas con Huevo Sobras y Cacerolas Recalentados Salsas, Sopas, Caldillos Mariscos Huevos |
160ºF 165ºF 145ºF 180ºF 170ºF 160ºF 165ºF Hacer hervir Hasta que estén opacos; se descaman fácilmente con un tenedor Hasta que la yema y la clara estén firmes |
Almacenamiento de los Alimentos
¡Manténgalos fríos! Refrigere o congele los alimentos perecibles preparados y las sobras hasta dos horas después de la compra o la preparación, incluyendo el tiempo en que se sirvieron y se ingirieron.
Guarde la fruta o las verduras frescas crudas en trozos o sin cáscara en el refrigerador.
Almacenar Correctamente
Guarde las sobras en contenedores pequeños y poco profundos para evitar que se descompongan.
Guarde la carne cruda de vacuno, de ave y los mariscos en contenedores a prueba de filtraciones o en bolsas plásticas.
Permita que la Naturaleza le Ayude
No lave las frutas o verduras frescas antes de almacenarlas. La cobertura blanquecina y cerosa que ve en algunas frutas y verduras es la manera en que la naturaleza las protege de la pérdida de humedad y de la descomposición. Lave las frutas y verduras inmediatamente antes de prepararlas y comerlas.